El barrio francés
Es el centro de la ciudad, y se puede ver en una mañana. Nos volvió a dar la sensación de que esta gente se vende muy bien, porque hombre, bonita es, pero tampoco para tanto. Las casas son muy chulas con todas las balconadas de hierro forjado pero tienen zonas que están mal cuidadas.

Hay mucha gente por las calles paseando pero pasa como siempre, en cuanto te sales de la calle megaprincipal, todo el turisteo desaparece y te quedas solo. Pero bueno, eso está bien, así te quitas del medio a todos los gañanes.
Resulta que esta ciudad debe ser famosa por las despedidas de soltero/a y es famoso aquí el que se vayan a la calle principal, Bourbon Street, a escuchar música en directo en los diferentes bares que hay. El problema es que a las 4 de la tarde aquello está lleno de borrachos haciendo el gañán en una calle llena de charcos sucios, donde el olor principal es el de una mezcla de alcohol viejo y meado. Menos mal que todos están concentrados en una sola calle.

El resto de calles... pues sí, se respira un cierto aire europeo, tienen cafeterías donde la gente se sienta a charlar, hay muchas tiendas de antigüedades, galerías, y lo más famoso de la ciudad (fama internacional dicen): la cocina criolla y su principal ingrediente, las gambas.
Fuimos a comer a un restaurante que nos recomendaron en la oficina de turismo porque servían auténtica comida criolla. Vamos, que está todo el mundo que no caga con la comida criolla. Bueno, pues lo de siempre, tampoco es para tanto. De hecho, lo que nos pedimos estaba bastante malo y encima nos estuvo repitiendo toda la tarde. Lo mejor fue ver a una señora que estaba sentada en una mesa con una amiga y que cuando terminó de comer se empezó a quitar todos los paluegos con una chincheta.
El barrio inglés
Los franceses no ajuntaban a los americanos y éstos se tuvieron que montar sus chozacas en este barrio. Una zona que merece la pena ver y fotografiar. En una tarde nos subimos en "un tranvía llamado deseo" (el tranvía de St. Charles) y nos recorrimos esta zona. Lo mismo: la calle principal la leche, dos más allá pensabas: "Y a mí, ¿qué se me ha perdido en esta ciudad?".

Otros chorrazos que vimos
Lo de la música es lo que más nos moló, la usan para celebrar todo. Y van mucho con la charanga por las calles. Hasta vimos una boda que, después de la ceremonia, iban los novios ahí dale que te pego al bailoteo con la banda detrás.
Otra, el Mississippi. Con tanta fama, lo atravesamos, aunque no nos montamos en un barco de palas. Vimos a Huckleberry Finn. Y a un pelícano.

En fin, que lo que sí nos hizo mucha gracia fue la Plaza de España. Nos hizo ilusión, aunque la tienen un tanto a la americana (ojo al escudo de España).

Conclusión: merece si te gusta la música, la farra o las dos. Si no, hay ciudades que nos han gustado más.













